Hoy te escribo, aquí me encuentro, en este lugar donde tus mensajes se transmutan en versiones reales, la única parte de mi dormitorio que me hace concebir esto que amenaza amor.
Antes de ti hay ficción al presente tu eres mi realidad, no pretendo enredarte en mis sabanas atestadas de sueños en bosques a la luz de la luna, en esa media oscuridad que custodiada de números nos lleva a fines repletos de lujuria.
Lo único que solicito es estar a tu lado hasta que mis dias se concluyan junto a ti y llegarte a amar cuando mis manos palpen de nuevo el resplandor de tu existencia.
Tú me conduces a las sombras de los bosques que en mi dormitorio aguardan, eres la compañía de mis incertidumbres, de mi cosmos al revés, pienso que solo eres una ilusión, algo inexistente, pero te siento más que una realidad. Y aunque pertenecemos a la misma especie, nada nos impide encontrarnos bajo los árboles llenos de misterio y amor.
No solo es una noche...
Es una eternidad para dar oídos al silencio de la floresta bajo mi azotea.