Tres tristes gatos bebiendo a sorbos lentos su locura, haciéndole apuestas a la luna.
Tres tristes gatos borrachos de muerte y soledad.
Uno flaco y arrogante con la mirada cansada de mirar, el otro algo y arrogante con las manos cansadas de tocar, el otro bello y arrogante con las ganas cansadas de pensar.
Tres gatos, bien tristes y dime: ¿Tú con cuál te vas?