- Insisto, no existe.

Cuando el cielo se precipita a soplar suspiros, yo me hundo en el vacío del lodo de la desolación.
A veces pienso que eso que llaman amor es tan sólo una palabra que ni siquiera sale de el corazón.
Sin en cambio no me resigno a pensar en que quizá aquella posibilidad exista.
Igual y un día cruzando la calle me encuentre al famoso e insolente amor que se tardo en llegar en mi vida.
Pero por ahora solo me queda decir que ni un lobo en el bosque más frío podría llevarme bajo un árbol, mostrarme las estrellas en un charco de lago y sacarme un te amo.