- Mi pasado en el cielo.

Tuve el valor de mirar hacia atrás
Los cadáveres de mis días
Marcan mi camino y les voy llorando
Unos se pudren en las iglesias italianas
O en pequeños bosques de limoneros
Que florecen y fructifican
Al mismo tiempo y en todas las estaciones
Otros días lloraron antes de morir en las tabernas
Donde ardientes ramos rodaban
Ante los ojos de una niña que pintaba felicidad y que inventaba la poesía
Y las rosas de la electricidad se abren aún
En el jardín de mi memoria.
Una niña que buscaba historias de amor debajo de las rocas y sólo encontraba destellos sin luz, una caja con sobres rojos vacios y una rosa sin petalos.
Tuve el valor de verme en aquella niña, espejismo de nubes rotas
de cielo tejido.